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Nº 1
:- Nº 62 |
Nº 2
:- Nº 77 |
Nº 3
:- Nº 285 |
Nº 4
:- Nº 189 |
Carlos Alcolea
(La Coruña, 1947 – Madrid, 1992)
Sus años escolares transcurren en
Cádiz. Lector voraz durante un largo
período de enfermedad, continuó sus
estudios superiores en la Facultad de
Derecho de Madrid. Comienza a pintar en
1967 en clave expresionista-abstracta y
el año siguiente gana un premio de
pintura del Colegio Mayor donde residía
lo que le anima a “seguir pintando toda
la vida”, como afirmaría años más tarde.
Ese mismo año viaja a Paris donde compra
una buena cantidad libros y, entre ellos,
catálogos de Hockney, Kitaj y Jim Dine.
Repite estancia en Paris entre finales de
1969 y principios del 70 donde pudo ver
una retrospectiva de Giacometti y
proseguir su pasión bibliófila. En 1970
pinta su primera “piscina” en la que es
bien patente su interés por Hockney. Al
año siguiente pinta su primera versión
del “Desnudo descendiendo la escalera” de
Duchamp, artista por el que siempre
sintió un interés enciclopédico. Inaugura
su primera individual en Amadís donde
entra en contacto con el resto de
pintores de la NFM con los que participa
en sendas colectivas en la propia galería
y en la Caja de Ahorros de Pamplona.
Siguen los viajes a Paris donde continúa
enriqueciendo su biblioteca. En 1972
trabaja como encargado de prensa en los
célebres “Encuentros de Pamplona”, donde
entra en contacto con grandes figuras del
arte conceptual y principalmente con John
Cage. Figura como actor en el
cortometraje de Juan Antonio Aguirre
sobre el evento. Hace su segunda
individual en la galería Daniel. En 1973
durante su servicio militar participa en
la I Semana de Arte Actual de Toledo y en
las colectivas La casa y el jardín (Amadís),
Animales salvajes, animales domésticos (Vandrés
y Casa Damas), Propuesta de Temporada (Buades).
En el 74 Participa en otras de las
colectivas históricas como La casa que me
gustaría tener (Amadís), en otra en
Sevilla y en la Universidad Autónoma de
Madrid. A finales de año viaja a Nueva
York donde vuelve a ver a Arakawa y entra
en contacto con la obra de Jim Nutt.
Vuelve a esta ciudad al año siguiente y
hace una exposición individual en Buades
donde se presenta el cortometraje de
Baldomero Concejo Extensiones de Carlos
Alcolea. En 1980 el Museo de Arte
Contemporáneo de Madrid le dedica una
muestra antológica que significa su
consagración como pintor y edita el libro
Aprender a nadar, una brillante síntesis
de sus ideas sobre la pintura. Los quince
años siguientes hasta su prematura muerte
siguió profundizando en los temas que
constituyeron su obsesión desde sus
inicios en los que desarrolló una
imaginativa síntesis de lo sensual y lo
metafísico enmarcado en una dinámica de
juego. Tras su desaparición el aprecio
crítico de su obra ha seguido una
trayectoria ascendente y existe
unanimidad en consideradle una de las
figuras de mayor calado intelectual del
grupo. En 1998 el Museo Reina Sofía le
dedicó una completa muestra comisariaza
por Ángel Gonzalez.
invierno a Londres. Su desaparición de la
escena pública coincide con la paulatina
dispersión del grupo.
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