diario de las artes
  Diario de Jerez | domingo, 17 de octubre de 2004, 05:23


 
El hilo conductor de la realidad                                                  BERNARDO PALOMO
 

 

los cuatro vientos.  Jorge Boccardo

 

 

La Luna Azul

  Pepe Cano

 

 

 

El Muro

Liviana Leone

 

 

 

 

 

 


Hacía tiempo que debía una visita a esta galería que se encuentra situada en la bella población serrana de Grazalema. Abrió sus puertas la temporada pasada y, desde el primer momento ha demostrado un inusitado entusiasmo. Consiguiendo en poco tiempo que este espacio gaditano tenga que ser considerado y forme parte, ya, del circuito expositivo andaluz. Nos alegramos infinitamente y constatamos, una vez más, que para que una galería de arte tenga éxito no tiene por qué estar situada en el centro de una gran ciudad. Baste que sus rectores estén en lo cierto, sepan lo que tienen entre manos, oferten calidad y abran sus puertas con humildad a todo y a todos los que, hasta allí lleguen. Lo demás vendrá - en este caso sería mejor decir, irá - por añadidura.

La exposición que actualmente ocupa la bella casa de la calle Mateos Gagos de Grazalema - el espacio expositivo está perfectamente adecuado, adopta todas las necesidades museológicas y, además, goza de una esclarecedora belleza - es una muy bien pensada muestra de tres artistas, muy diferentes entre sí, que proporcionan variedad, pero al mismo tiempo, sentido artístico y crean los más absolutos compromisos de la dispar pintura contemporánea.

Por un lado nos encontramos a Liviana Leone, una artista que siempre ha demostrado estar en posesión de un importante bagaje plástico y que sabe estructurar una obra de connotaciones matéricas donde la sugerencia está muy por encima de la propia representación. La obra de esta artista italiana, afincada en Marbella, nos sitúa en los compromisos de un arte abierto donde la realidad pierde sus límites para adoptar gestos y formas emparentados con la más inquietante sensualidad. El compromiso pictórico de esta artista nos conduce por una pintura de emoción donde el patrimonio de la materia juega un papel determinante y donde los estamentos expresivos conforman una realidad sometida a los rigores de una plástica conformadora de emocionantes intenciones estéticas.

Jorge Boccardo es un pintor argentino, también residente en Marbella, que centra su actividad creativa en un bello formulario de posiciones intimistas. Su pintura está más cerca de los gestos expresivos que de la mera oferta representativa. Sin embargo estamos ante un expresionismo pictórico muy matizado, donde nos encontramos con una sutil poética, un íntimo muestrario de situaciones plásticas con la evocación mostrando sus más inquietantes postulados. Aquí, también, la forma plástica juega su papel, pero ofertando una suave metáfora de la realidad, sabiamente construida para que desempeñe todo su rigor artístico.

Pepe Cano es el gran pintor linense de la mágica realidad. En sus obras encontramos la esencia sutil de lo mediato, aquello que presentimos y que nos conduce por un universo de asuntos tangentes a lo cotidiano. Sus personajes, siempre cargados de sabia manifestación creativa, nos sitúa en un mundo paralelo, lleno de encuadres cercanos pero donde subyace una nueva identidad. Su obras están llenas de fina ironía, pero también de dulces matices; sus personajes están creados para que produzcan todas las sensaciones del espectro emocional; pero siempre dejando claro la particular oferta pictórica de un creador personal e intransferible.

Magnífico encuentro el que hemos tenido con esta galería de la sierra de Cádiz. Sus buenos proyectos anuncian diáfanos horizontes. Pedimos que el hilo de esta realidad se mantenga expectante y no se rompa, cortando una ilusión que es necesaria para conformar un horizonte de mágicos proyectos.